— Reto 15 días para modificar tus creencias y volver a dormir como antes—
Porque el sueño no aparece cuando lo vigilas,
sino cuando te retiras un poco.
Cuando bajas la guardia.
Cuando dejas espacio.
Controlar es actividad.
Dormir es rendirse.
Y tu cuerpo…
siempre supo cómo rendirse al descanso.
Lo hacía cuando eras bebé.
Lo hacía antes de que apareciera la preocupación.
Lo hacía antes de que aprendieras a temer la noche.
El cuerpo recuerda.
A veces, algo dentro de nosotros —un malestar, un pensamiento, una carga emocional— se interpone entre nuestra mente y el sueño. No porque queramos, sino porque el cuerpo o la mente siguen en alerta.
En este viaje te acercarás a un puente nocturno, tranquilo y luminoso.
En su centro te espera El Guardián del Puente Nocturno: una presencia serena y amable cuya única misión es recibir aquello que te pesa y que dificulta descansar.
No tienes que luchar ni resolver nada. Solo permitir que aquello que aparece —en forma de imagen, símbolo o sensación— sea entregado a sus manos.
Y una vez lo haces, podrás cruzar el puente hacia el Reino del Sueño, un lugar de calma profunda donde el cuerpo y la mente pueden soltar y descansar.
Cuando estés listo o lista, podrás comenzar el ejercicio. El Guardián ya está esperándote.
Las Flores de Bach son esencias naturales creadas a partir de flores silvestres que actúan sobre el plano emocional.
Cada flor está asociada a un estado emocional específico: miedo, inseguridad, tristeza, impaciencia o estrés
Fueron desarrolladas en la década de 1930 por el Dr. Edward Bach, médico y homeópata inglés, con la idea de que muchas enfermedades tienen un origen emocional y que, al equilibrar esas emociones, el cuerpo y la mente pueden recuperar su bienestar.
Los seres vivos somos energía y cuando tenemos un desequilibrio energético nuestro estado vibracional se convierte en un obstáculo para nuestro bienestar y salud. La energía de las flores incide en ese estado vibracional disarmónico y le devuelve el equilibrio.